En Fruits Ràfols hemos sido reconocidos en la 6ª edición de los Premios Mercabarna Innova con el galardón a la mejor iniciativa innovadora en soluciones tecnológicas sostenibles. El reconocimiento pone en valor el sistema integral de sostenibilidad que hemos impulsado en los últimos años, basado en energía fotovoltaica, tecnología de plasma frío y movilidad eléctrica.
El proyecto permite reducir el consumo eléctrico en un 30%, disminuir las emisiones de CO₂ y mejorar la conservación de los productos, contribuyendo a reducir en un 25% las pérdidas alimentarias.
Tal y como destaca Helena Ràfols, Adjunta de Dirección, en Fruits Ràfols mantenemos el objetivo de avanzar en el cumplimiento de la Agenda 2030 reduciendo la huella de carbono, mejorando la eficiencia operativa y minimizando el desperdicio alimentario. “Como empresa especializada en la comercialización y distribución de fruta y verdura, formamos parte de una cadena de suministro exigente, donde la calidad, la conservación del producto y la capacidad de respuesta son fundamentales. Este premio refuerza nuestro compromiso con una manera de trabajar más eficiente, sostenible y responsable.”

Transición energética
Uno de los principales ejes del proyecto de sostenibilidad es la instalación de paneles solares en nuestro almacén en Mercabarna. Con una producción anual estimada en más de 152.000 kWh, cubrimos alrededor del 40% del total de las necesidades energéticas de la nave. “Esto supone un importante impacto medioambiental, evitando la emisión de más de 50 toneladas de CO₂ a la atmósfera. Además, hay periodos donde generamos más energía de la necesaria, consiguiendo un importante ahorro en costes de consumo eléctrico”, explica Pablo Romero, Responsable de Calidad y Logística.

Reducción del desperdicio alimentario
El segundo bloque se centra en la tecnología de plasma frío, que permite reducir mermas, minimizar el desperdicio alimentario y optimizar la calidad de los productos hortofrutícolas. “No genera ningún residuo sobre los productos tratados ni sobre el aire, es una tecnología inocua para los alimentos que mejora la seguridad alimentaria destruyendo virus y bacterias. Se trata de aportar rentabilidad y sostenibilidad a nuestra actividad”, indica Pablo Romero.
La tecnología, aplicada en cámaras de frío, atmósferas controladas, túneles de maduración y transporte refrigerado, contribuye a reducir las pérdidas alimentarias en cinco vías:
- Elimina los hongos que pueden aparecer tras la cosecha del producto (botrytis, rhizopus, penicillium)
- Retrasa la maduración de frutas y verduras mediante la desactivación del etileno
- Reduce la deshidratación de la mercancía
- Refuerza la seguridad alimentaria en nuestras instalaciones
- Alarga la vida útil del género, punto clave en la cadena de suministro
Movilidad eléctrica
El proyecto cuenta también con un bloque dedicado a la movilidad sostenible, fomentando el uso de vehículos eléctricos entre empleados, visitantes, clientes y proveedores. La renovación de toda la flota de transpaletas y carretillas retráctiles por soluciones eléctricas viene acompañada con la instalación de 3 cargadores de vehículos eléctricos.
Sostenibilidad, eficiencia y cadena de suministro
El proyecto integral de sostenibilidad, explica Helena Ràfols, contribuye a la sostenibilidad del sector, al cumplimiento de la Agenda 2030 y a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por las Naciones Unidas. “La combinación de los tres bloques del proyecto nos aporta beneficios estratégicos a largo plazo: reducción de emisiones de CO₂ mediante autoconsumo, impulso de la movilidad eléctrica en nuestro entorno y disminución del desperdicio alimentario mediante seguridad y custodia de la cadena de suministro”, insiste.



