Ahora, estamos en esa época del año ideal para tomar frutas frescas y verduras, y a su vez, en la que seguro que has tirado alimentos dos días después de comprarlos porque se han estropeado, aunque estén en el frigorífico. En este blog podrás descubrir 5 trucos para conservar la fruta y verdura en verano.
Según las últimas estadísticas de la startup Bene Bono, se estima un total de 7,9 millones de toneladas de frutas y hortalizas desperdiciadas al año, en España. Es decir, el 45% de la producción nacional. Sin contar, además, que tirar frutas y verduras implica malgastar 11 millones de m3 de agua al día.
Las altas temperaturas aceleran el proceso de deterioro de frutas y verduras, y a veces, inapropiadas para el consumo. Por ello, te recomendamos seguir estos pasos que ayudarán a conservarlas durante más tiempo, y en mejor estado:
Haz la lista de la compra
El primer paso es tener claro qué frutas y verduras quieres comer en los próximos días, para no caer en la compra innecesaria de aquellos alimentos que no vas a consumir y sabes que se van a desperdiciar.
Antes de ir al supermercado o frutería, piensa la cantidad y el tipo de alimento que te apetece tomar. Teniendo en cuenta, además, el tiempo de maduración de cada uno, coge las piezas poco maduras, si no pretendes tomarlas a corto plazo.
Almacenamiento adecuado
El segundo paso es almacenarlas de forma correcta. No todas deben estar en la nevera. Las frutas como la pera, la manzana o los cítricos necesitan una mayor refrigeración que los productos como el plátano, el melón o la piña, ya que se prefiere mantenerlos a temperatura ambiente hasta que estén completamente maduros. El aguacate para consumirlo necesita un punto de maduración óptimo, como explicamos en este post.
A su vez, ten en cuenta que las frutas y verduras no maduran al mismo tiempo, por lo que, si ubicamos el plátano junto al melocotón, probablemente madure antes.
Utiliza bolsas perforadas, tarros o tuppers
Otro consejo es usar bolsas de plástico perforadas para guardar los alimentos en la nevera o, mejor, tarros y tuppers herméticos que favorezcan, sobre todo, la conservación de aquellas piezas de frutas y verduras extremadamente sensibles a la humedad.
Además, te recomendamos no cortarlas porque acelera su descomposición, a menos que vayas a consumirlas en el mismo día. En caso de que sea necesario cortarlas porque no necesites la pieza entera, utiliza el film transparente o tuppers y mételos en la nevera.
Además, te recomendamos no cortarlas porque acelera su descomposición, a menos que vayas a consumirlas en el mismo día. En caso de que sea necesario cortarlas porque no necesites la pieza entera, utiliza el film transparente o tuppers y mételos en la nevera.
El congelador como aliado
Como opción de última hora, recuerda que el congelador es tu mejor aliado para conservar frutas a punto de estropearse. Las fresas, los arándanos o los plátanos pueden ser congelados y utilizados, posteriormente, en recetas como batidos o postres. Incluso, se pueden comer directamente como refrigerio refrescante.
Ahora bien, en este caso, asegúrate de cortar la pieza en trozos y guardarla en bolsas herméticas antes de congelarla.
Lava la fruta o verdura antes de consumir
A veces, lavamos los alimentos al llegar del super o frutería y antes de almacenarlo y es un gran error. Aunque parezca buena idea, acelera el deterioro de los mismos, la humedad adicional fomenta el crecimiento de moho y bacterias.
Por eso, es mejor lavar siempre antes de consumir. En el caso de que necesites lavarlas con antelación, por ejemplo, para alguna receta, asegúrate de secarlas completamente.


